lunes 6 de julio de 2009

Shine Me Sailor

Caliente hermoso dos tercios caliente teclas pendientes
simple miel sobre cabello mueve dócil
calor incomprensible sobre los hombros cada tarde
sobre los hombros enigma de roces calor humano labios ansiosos
ojos miel quiebra misericordia dolores en pecho incoloro
quiebra misericordia sincera impermeable blanco
desmenuza realidades vuelve cuarto frió
ropa ahumada desmenuza sonrisas de amor misericordia desarmada.


Divino abismo pictográfico una imagen es desvalijada
el ritmo lleva insoportables niños calor de liquido
académico reproche una galleta hecha de perdedores
caliente hermoso dos días de noche calor inmerso
fin de quiebre se vuelven perros de noche
niña que llora calor en pecho toma doce
formulas contrarios miembro que grita
días cuentan en vidas los minutos
resumen claro este viernes corte.

jueves 2 de julio de 2009

Blues Me Sailor

Los pasos se retuercen y giran hacia ningún lado

una ráfaga de inocencia ahoga el sendero

Dos ojos de piel seca y antigua

gritan desde el firmamento:


Caminante no hay camino

el polvo se alza y comienza a andar

las mentiras se vuelven cigarros dulces

los ojos de la niñez juegan ruleta rusa

la sencillez de la mirada muere ahogando

su dosis empapelada de camino


Los ecos se deslizan sobre el vació

la columna de recuerdos se yergue sudorosa

con dolores y sonrisas ya pagadas


Una moneda al aire juega al tiempo

Cara y cruz descienden sobre mis labios

mientras grito ahogando mi llanto:


Caminante no hay camino

solo polvo que se alza en mentiras sencillas

un simple firmamento de ruleta dulce

orinando nuestra niñez empapelada…

(esta como que muy mamuquis no?)

domingo 7 de diciembre de 2008

BEAT ME SAILOR

::BEATITUDE::

 

Soy una basura de piel suave

un lagarto con portafolio y lenguaje refinado

una leyenda de vagón averiado

ojos de lluvia en coladera

olor a podrido en las escaleras.

 

Soy un Mazapán de polvo rojo

una víbora de mugre y zapatos rotos

una águila plana

fría y titubeante.

 

Soy el grito de borrachos aquel miércoles de ceniza,

soy la mano de papel que pide limosna

una piedra negra que anhela dos pesos

el silencio oscuro de los torniquetes

soy el túnel

y su luz a lo lejos.

 

Soy una ventisca indiscreta

un niño dormido bajo un anuncio

soy aquella rata hambrienta de soledad

animal de tierra

bestia dormida bajo tu pies

Soy una basura de piel suave

con dientes y lagrimas

nuestra leyenda de vagón averiado

nuestros ojos de lluvia en coladera

 

Soy la distancia

 

Soy la espera

 

El transborde corroído de emociones

 

La dirección

 

tu olor a podrido tras irte corriendo por las escaleras.

 

 

domingo 28 de septiembre de 2008

Hunger me sailor

(El hambre dócil de ayer en la tarde…)

 

No hay lenguaje al arrojarse a las fauces de un Instante.

Un canto breve arde en los ojos, la sal y el viento juegan entre los dedos.

Es hora de despegar entre las nubes y la arena, cemento pulverizado en la boca, cien Instantes danzando en nuestras nucas, un libro abierto y sus paginas llenas de piedras, una tarde mas frente al lienzo de ocres y realidad palpitante, un silencio dulce de miradas lentas, y el calor emergiendo de los rostros, miles de almas respirando, pacientes, mientas se arrojan a las fauces del Instante.

 

No hay piel cuando uno se sumerge en el Instante.

Voces textiles se embarran en los huesos.

Bordes de seda curtida con sangre y un par de ojos húmedos como testigos.

Se cierra el recuerdo y los ojos ruedan por las escaleras hacia el sótano, una descenso hacia la verdad, una mañana limpia en el ático, un café de risas y las manos barajeando el amor de siglos en una apuesta, en una promesa rota mientras uno pierde la piel, frente a un miserable Instante.

 

No hay silencio cuando uno devora el Instante.

Los paisajes se quiebran y caen en pequeños trozos amargos velándose hasta quedar como nada, un tapiz invisible en la atmósfera, mientras docenas de señoras rezan debajo de tus axilas.

Exhalas suplicas, de las manos te crecen niños sonrientes… mienten, todas las tardes mienten sobre el mundo y sus verdades, mientras juegan ala pelota y a la cuerda floja, muy en silencio, todos juegan.

Y se aproxima el Instante, las pipas bullen, la arena se derrite, la piel se abre, una gran llaga abre paso al lenguaje y explotan mil almas, explotan palpitantes, sudorosas, tras devorar un Instante.

 

No hay humanidad ni contextos, cuando se es un Instante.

No hay días, ni noches, ni recuerdos marchitos, cuando se es un Instante.

No hay texto, ni emociones, ni alguien que las exprese, cuando se es un Instante.

No hay tú, cuando se es un Instante.